El incidente
Iman Al-Hams era una niña palestina de 13 años que, en la mañana del 5 de octubre de 2004, iba a la escuela. Caminaba por la ruta de Filadelfia, donde hay una torre de vigilancia militar israelí cercana. Los soldados en el puesto abrieron fuego, sospechando que podría llevar explosivos en su mochila escolar. La mochila fue encontrada más tarde con solo libros. Una grabación de audio del tráfico de radio militar reveló que un soldado en un puesto de observación la había identificado explícitamente como una niña pequeña que estaba aterrorizada antes de que el tiroteo se intensificara.
La secuencia del tiroteo
Después de ser alcanzada y herida, Iman yacía en el suelo a unos 70 metros del puesto. Luego se le acercó un capitán del ejército israelí cuya identidad se mantiene en reserva. El capitán disparó dos veces más en su cabeza a quemarropa. Se alejó brevemente de su cuerpo, luego regresó, cambió su rifle a automático y disparó el resto de su cargador en ella. Toda la secuencia fue grabada por una cámara de CCTV. Una autopsia posterior encontró entre 17 y 20 balas en el cuerpo de la niña, incluyendo múltiples disparos en su cabeza.
La investigación y los procedimientos judiciales
La afirmación inicial de los soldados fue que habían abierto fuego porque sospechaban que ella estaba plantando un dispositivo explosivo. Sin embargo, las transmisiones de radio reproducidas en el tribunal expusieron más tarde que este relato era falso. En ninguna parte de esas grabaciones un soldado la describe como una amenaza o dice que estaba haciendo algo más que caminar hacia la escuela. La indignación pública llevó a la suspensión temporal del capitán y a un consejo de guerra. Durante los procedimientos, no mostró remordimiento por lo que había hecho. Dijo al tribunal que habría actuado de la misma manera, incluso si ella hubiera tenido tres años.